jueves, 29 de agosto de 2013



Me encantó de sobremanera este hermoso cuento: EL ROBO DE LAS AES. Ediciones EKARÉ-BANCO DEL LIBRO. Cuento de Gonzalo Canal Ramírez, contado por Germán Ramos.
Trata de un niño que desde lo más profundo de su corazón no tolera las injusticias, y menos en contra de su papá. La historia comienza con una elección presidencial en el cual participan dos candidatos del mismo partido: uno, un poeta y el otro, un general. Este último es apoyado por un cura llamado Demetrio; y el poeta es apoyado por el papá del niño. Tanto Demetrio como el padre del niño eran buenos amigos, sin embargo, cuando el cura supo que su amigo apoyaba al poeta, le hizo la guerra. Cada domingo en Misa, el señor cura le lanzaba muy fuerte al papá que apoyaba al poeta. Aparte, el cura Demetrio tenía un periodiquito llamado La Voz de San Gabriel, que era otro “púlpito” donde arremetía contra su “amigo”. El niño quería poner fin a esta guerra contra su papá. Fue entonces cuando se acercó el niño a la imprenta donde se imprimía la Voz de San Gabriel y, una idea le cruzó por su mente: robarse todos los monolitos de las AES.  De esa manera ya el periodiquito no podía salir y evitar que se siguiera humillando a su papá. Pero el niño fue descubierto y, debió enfrentar el problema. ¿Cómo hizo el niño para salir del aprieto? A leer el cuento para que vean como hizo este pequeño. Una historia divertida y sobre todo llena de un valor espiritual excepcional. Merece la pena leerlo y, sobre todo, comentarlo en grupo.  Recomiendo su lectura.

domingo, 4 de agosto de 2013

A 21 AÑOS DE TU PARTIDA



HACE 21 AÑOS RAFAEL RIVERO ORAMAS
SE FUE CON SU PETUQUITOS
TRICOLOR: ES UN NIÑO DE 64 AÑOS DE SUEÑOS

Una vez dijo en una entrevista Rafael Rivero: TRICOLOR ES UN NIÑO. Empezamos a trabajar para esta idea en 1946 porque yo estaba empapado de la vivacidad que tienen los niños, de la cosa intelectual. Para su creación se reunió un gran equipo de personas. Todos estaban impregnados de amor y trabajaban para la revista.
Hoy recordamos a este gran maestro que sembró por los caminos de Venezuela amor, ternura, trabajo, esperanzas, tenacidad, fe. Todo este deseo lo transformó en obras que hicieron de las personas de aquel entonces e incluso las de hoy, reunir herramientas para su desarrollo humano e intelectual. Así fue Rivero Oramas, un luchador incansable, seguro de sí mismo. Con la firme convicción de que su humilde pero fructífera obra representaba un granito de arena para transformar la sociedad.
Desde el pasado año le hemos reivindicado en todo su ser: muchas más personas conocen la vida y obra de este insigne hombre; sus cuentos son más conocido; los niños leen Tricolor y todos, admiramos el ejemplo que nos dejó Oramas el cual debemos seguir y difundir a las generaciones futura. Dios bendiga su obra por siempre.